Puntos de Lectura en CESFAM: Una mirada al proceso

Publicado el: 4,junio,2016

Nuestro programa “Ciudades Lectoras y Escritoras”, desarrollado entre 2014 y 2016, ha llegado a su fin.

Pieza fundamental fue el vínculo con 6 Centros de Salud Familiar de Viña del Mar, donde se instalaron sendos Puntos de Lectura, provistos de diarios y revistas, con diversas temáticas, para que los usuarios practicaran el hábito de la lectura durante las esperas de atención. Esta actividad se llevó a cabo desde 2014, en los CESFAM de Nueva Aurora, Gómez Carreño; Lusitania, de Miraflores; “Dr. Jorge Kaplan” de Glorias Navales, “Brígida Zavala” de Forestal, “Dr. Juan Carlos Baeza”, de El Olivar. Como todo nuestro proyecto, este componente fue financiado por el Fondo del Libro y la Lectura.

directores cesfams

“Nuestros usuarios vieron el proyecto como un espacio de apoyo; de generar conocimiento, de información; un espacio para poder entretenerse con alguna revista o diario, antes de alguna atención de salud. Entonces, fue interesante generar espacios que no existían”, plantea Jimmy Torres, director del CESFAM de Gómez Carreño, uno de los primeros donde se implementó la iniciativa.

Cada Punto de Lectura fue atendido por un facilitador, que se encargaba no sólo de entregar las revistas y diarios a quienes se acercaban a solicitarlo sino llevar un registro. Al cabo de 2 años. Esos datos han permitido realizar algunas evaluaciones a la experiencia.

No obstante, el rol del facilitador(a), es analizado críticamente por los directores de algunos CESFAM:

“Como esto era una estrategia nueva, desconocida para la comunidad, generó una expectativa. Fue súper importante que el facilitador fuera un agente y no un mero tramitador de una revista porque eso provoca que nuestra gente se motive a leer; porque no está acostumbrada a hacerlo. El rol del facilitador debió ser mucho más jugado en términos de promover la lectura y para que la gente se acerque al Punto”, señala Pamela Lambert, directora del CESFAM de El Olivar.

En este tema coincide Jimmy Torres: “Considero que debe haber muchas habilidades blandas del facilitador para poder ofertar este Punto; que no exista (en la sala de espera) gente sentada sin ofertarle este beneficio. Esto fue algo que se pesquisó y se intento intervenir en la medida que avanzó el proyecto”.

Andrea Rastello, directora del CESFAM “Brigida Zavala”, de Forestal, durante la ejecución del proyecto y hoy a cargo del Centro de Salud de Santa Inés, señala algo similar:

“En general, la gente es muy temerosa a preguntar. Nosotros tuvimos la experiencia de un facilitador que no era muy empático, la gente no se acercaba, sobre todo los niños, pero cuando cambia el facilitador se acerca más gente; él mismo se acerca e informa a las personas; establece una relación con la OIRS de nuestro centro… Esto no debiera ser por cualidades personales si no parte de una propuesta de trabajo con el Punto de Lectura”.

Algunas conclusiones

Durante la jornada de presentación de los resultados del proyecto, algunos asuntos llamaron la atención de los presentes. Otros no tanto. Por ejemplo, que los adultos mayores fueran los grandes usuarios de los Puntos de Lectura. “La población adulta mayor, en general, es mucho más adherente a todo tipo de tratamiento, a todo tipo de participación e intervención en el CESFAM por lo tanto considero que no está tan alejado de nuestra realidad”, comenta Jimmy Torres.

“Fue interesante conocer cómo nuestros adultos mayores se consideran lectores. Nosotros no lo habíamos visto así”, señala en concordancia Andrea Rastello. “Pese a que no fue una actividad que partiera desde el mismo centro, como las actividades físicas, sí hubo un impacto. En el CESFAM “Brígida Zavala” (en la sala de espera) había solamente un televisor muy pequeño, entonces, el punto de lectura tenía color y estaba muy bien ubicado. Entonces sí se generó un espacio donde la gente se acercaba”.

Y complementa: “Fue importante saber qué leía la gente. Que mucha gente prefiriera el Condorito fue interesante. Una cree que a la gente le puede interesar más revistas que tienen que ver con salud pero indistintamente el favorito, en todas las edades, fue Condorito”.

“Es importante conocer cuáles son los hábitos lectores, los porcentajes. Eso potencia o le da el sustento a todas estas estrategias que tienen que ver con la lectura”, señala a su vez Pamela Lambert. “Me llamó la atención sí que la autopercepción de la lectura (por parte de los usuarios) fuera tan alta. Si bien nosotros, como equipo, no lo abordamos llama la atención que esté un poco sobrevalorada. Creo que hubo una diferencia entre lo que la gente dice hacer y lo que realmente hace porque hubo poco uso del Punto de Lectura. Si bien nuestro sector tiene un nivel medio, no es deprivada total, sí es una población que le da relevancia a la lectura. (Sin embargo) Pudieron haber aprovechado mejor la estrategia”, comenta.

La proyección en Santa Ines

Un caso singular ocurrirá en el CESFAM “Eugenio Cienfuegos”, en el barrio de Santa Inés. Allí no hubo punto de lectura durante el proyecto pero gracias a una gestión desde su Consejo Local de Salud, ellos mismos se encargarán del funcionamiento de uno, desde junio en adelante.

Iniciado en 2002, el Consejo Local está integrado por 10 personas, adultos mayores, que se reúnen en el CESFAM todos los martes. El punto de lectura funcionará por turnos. En una primera etapa se pondrá en marcha los días lunes. El lugar fue escogido por ellos, así como la frecuencia y modalidad de atención.

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“Queremos que los usuarios que esperan hora para que los vea el médico o una enfermera, tengan o no el hábito de la lectura, puedan acceder a un momento de distracción y fomento a la lectura”, señala Sonia Caprile, presidenta del Consejo. “Vamos a darle funcionamiento al punto hasta donde alcancemos y donde podamos. Nos gustaría llegar a tener 3 turnos a la semana y la gente se vaya acostumbrando a este punto de lectura”.

En tanto Roberto Herrera, miembro del Consejo, acota: “A mi me parece una idea espectacular. Que la gente, o los doctores, pasen por aquí y se entretengan un ratito: lean alguna revista o el diario, para que se les abra la mente”.

“Cuando hicimos el diagnóstico participativo señalaron que querían que el CESFAM se acercara”, cuenta Andrea Rastello, hoy directora de este centro de salud. “Esta iniciativa nace desde el interés del Consejo Local. Es un plus diferente”.