Concluye Proyecto de Promoción a la Lectura en CESFAM de Viña del Mar

Publicado el: 18,febrero,2016

Con una ceremonia en el Cesfam de Nueva Aurora, el pasado lunes 15 de febrero, ha finalizado “Los centros de salud familiar como espacios para la inclusión lectora en la ciudad de Viña del Mar”, nuestro proyecto financiado por el Fondo del Libro y la Lectura. La iniciativa se desarrolló desde 2014 en un total de 6 Centros de Salud Familiar de la Ciudad Jardín.

A la actividad asistieron Loredana Vargas, directora del Centro de Salud de Nueva Aurora; Hector Aguilar, director del Cesfam “Dr. Jorge Kaplan”, de Reñaca Alto; Andrea Rastello, directora del Cesfam “Eugenio Cienfuegos”, de Santa Inés; y Pablo Guerra, asistente social del Cesfam “Brígida Zavala”, de Forestal.

Durante el evento de cierre, nuestros mediadores de lectura efectuaron algunas narraciones ante los concurrentes. Estos jóvenes fueron capacitados, durante este proceso, en la técnica de cuentacuentos kamishibai, gracias a una colaboración con la Biblioteca Infantil de la UPLA.

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Así como la disposición de puntos de lectura en las salas de espera de los consultorios, uno de los componentes de este proyecto fueron las acciones de promoción al hábito lector en diversos CESFAM y jardines infantiles. Especialmente dirigidas a niñas y niños, estas fueron ejecutadas por nuestros mediadores, entre enero pasado y las primeras semanas de febrero.

Alejandra Sánchez Cabello, socia de la UV 36 y del Jardín Infantil “Cangrejito” en Forestal Sur, uno de los lugares visitados, calificó dicha iniciativa: “La gente acá está muy individualista, entonces quisimos hacer algo para unirla. Tenemos espacio pero nos hace falta gente que venga con teatro, con más actividades, enseñarle a los niños a compartir con los papás en otros espacios, como este evento que estuvo muy bonito. Esto empuja a la gente a compartir como vecinos”.

Por su parte, Paulina Bustamente Figueroa, directora del programa “Mis Vacaciones” del Jardín Infantil “El Sol” en Tranque Sur, Forestal, otro sitio visitado por los mediadores opinó: “Los niños estaban informados de la actividad. Les gusta mucho la lectura y el kamishibai. Fue novedoso y muy entretenido. Además (los mediadores) se adecuaron a los niños, hicieron algo preciso que los incentivó”.

De este modo, se llega al final de un proyecto, que desde 2014, facilitó la lectura en espacios no convencionales, como un desafío democratizador del conocimiento y la palabra.